lunes, 11 de junio de 2012

La proteína de la eterna juventud arrinconada en Japón

La alta esperanza de vida de Japón cuenta ahora con una herramienta extra contra la vejez ademas de la alimentación y los hábitos saludables,es la proteína C1q. Científicos japoneses han descubierto esta proteína, que confirman que es la responsable de envejecimiento y que dicen haber aprendido a controlar.

 Antes  se creía que, como ocurre con otras proteínas de nuestro sistema, esta sólo ayudaba a proteger el cuerpo de los agentes externos y era partícipe en la formación del sistema inmunológico humano.

Un grupo de científicos de la Universidad de Osaka ha descubierto que la proteína C1q., una de las partes del sistema del complemento humano es directamente responsable del envejecimiento, según medios japoneses.


Al descibrir el verdadero papel  de la proteína, los científicos dicen que han aprendido a controlarla, bloqueando casi totalmente el proceso de envejecimiento de las células. El descubrimiento, afirman, podría convertirse en clave en el alargamiento de la vida.
Como todo lo que parece ser una solución sin fallos tiene su lado negativo, ya que al ‘adormecer’ la proteína y frenar el proceso de envejecimiento, también se bloquea el sistema inmunológico del organismo.

Hasta este momento, no se ha podido encontrar la manera de detener el envejecimiento y a la vez mantener en funcionamiento el sistema inmunológico.
En vista a eso, los investigadores dicen estar esforzandose hasta sus propios límites para resolver el dilema.
¿Podremos mantener buena salud y un sistema inmunológico durante siglos?

Como siempre en todos los descubrimientos se logra mejorar una parte de nuestro cuerpo pero la naturaleza que es inteligente y equilibrada nos arrebata otra cosa que haría imposible la subsistencia. Los científicos luchan por descubrir cuanto antes una manera de prolongar la vida y hacer que esos años de "experiencia acumulada" no se los lleven los gusanos que nos devorarán en la tumba. Siempre bajo el dilema de si estamos haciendo lo correcto dada nuestra condición humana y nuestra ansia natural por evitar la muerte, y por otro lado la alteración de la naturaleza y la manera de actuar en contra de lo establecido por un supuesto dios o poder superior que establece nuestro tiempo máximo de vida y el de todo lo que pisa la tierra. Cada uno puede opinar, pero siempre respetando en lo posible los principios éticos que nos mantienen unidos al suelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario